11/22/2010

La educación artística en el crecimiento de los seres humanos

Por: Martha Millán
Docente LBEA

            El arte es desde siempre una función esencial del ser humano.  Desde que el hombre comienza a ser hombre, el arte es un medio fundamental de expresión y conocimiento.  Cuando el primitivo hace petroglifos y pictogramas de animales en las paredes de los abrigos rocosos, está aprehendiendo, en la imagen, el objeto de su deseo, el animal, antes de tenerlo físicamente entre sus manos. Todo aquello que desde tiempos inmemoriales ha existido y que la historia del arte ha traído hasta nosotros posee valor estético y documental, pues nos permite asomarnos a la vida de nuestros más remotos antepasados para contemplar lo que el hombre ha hecho para producir arte y lo que el arte ha hecho por el hombre.




            El frágil cachorro humano suele observarse largamente, así va ubicando las distintas partes de su cuerpo, va reconociendo a sus seres queridos y el espacio en el que se desenvuelve.  Apenas puede tomar en sus manos cualquier herramienta que le permita producir sonido la aprovecha, como aprovecha también cualquier herramienta para dibujar, absorto, interesado en el movimiento y en la calidad del mundo, ya que las manifestaciones artísticas desde su forma más infantil, o, más primitiva, dan cuenta de esta calidad.

            Cuando el niño dibuja necesita una clara percepción visual de las cosas; cuando trata de cantar una canción debe detenerse a escuchar con atención sostenida letra, melodía y ritmo; cuando dramatiza se ponen en juego  memoria, expresión corporal y vocal; cuando danza, adquiere consciencia de su cuerpo y  capacidad de movimiento.  En todas las manifestaciones artísticas se ponen alerta los sentidos, la mente, en fin todo el ser.  Por esto la educación artística en la escuela se plantea como una necesidad ineludible, no sólo en el sentido de lenguajes especializados sino más bien, y de manera fundamental, en su aspecto de disciplinas para el desarrollo de la capacidad expresiva, indispensable a todo ser humano equilibrado, integradoras de sensación, sensibilidad y pensamiento.

            El docente de arte orienta; debe estimular una mirada respetuosa y  sensible.  Ayuda a reconocer identidades, genera un espacio donde el saber se hace posible, donde aflora la creatividad, el gusto por los productos artísticos y culturales de la humanidad y donde la comunicación hace al saber vital, enraizado y en constante transformación.

            Para que la expresión del niño fluya en el ámbito escolar, el aula debe ser un lugar seguro; para que el aula sea un lugar seguro, el maestro debe poseer las herramientas pedagógicas y disciplinares indispensables para detectar las necesidades, identificar los intereses de los niños y orientar la actividad artística.  En el marco de la adquisición de estas herramientas se inserta el programa de Licenciatura en Educación Básica con Énfasis en Educación Artística de la Corporación Universitaria Minuto de Dios.

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